En un hilo de voz
tu me digiste ese dia
que tenías para mí
una escalada de sueños
que conmigo querías compartir
Campanas, trinares
y el viento mismo
aplaudían a mares
cuantos sueños
se iban a cumplir.
Un rosario de esperanza
un dorado porvenir
un atado de sensaciones
un ejército de amor
a punto de consumir.
Tomaste mis manos
rosaste mi cuerpo
besaste mis labios
me aprestaste toda
y ante el obispo digiste, sí.
Pasaron los años, estiro la mano
y tu sigues allí
ni los malos tiempos
ni los fuertes vientos
lograron vencer, tan fuertes cimientos.
NorBat.
No hay comentarios:
Publicar un comentario